El ojo de la tormenta universal
se detuvo sobre la tierra y sobre el mar.
Giró. Todo quedó en
países y ciudades
masas y metal
personas y animales.
De entre todos, elige un millón,
de un millón de bocas
que no se atreven a hablar
o que no saben qué contar.
Sólo queda uno
frente al televisor
buscando algo de verdad.
Y sueña con cambiar,
con ver otra ciudad,
pero no abandonar.
Y dibujar su mente
sobre el papel en blanco
que busca la gente
para aprender a soñar.
Oye me gusta, esto ha sido obra de la tarde de biblioteca? muy poético. Me lo he imaginado cantado por un grupo tipo vetusta xD
ResponderSuprimirSi te digo la verdad, lo he escrito musicalmente en la cabeza... y sonaba a Vetusta xD
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