Una imagen lejana. Un recuerdo gastado, quizá sacado de alguna película.
He visto la belleza alterada, el avance en mitad de lo salvaje.
Y como siempre, una sensación lo acompañaba.
Un instante de sorpresa, que rompe mi pensamiento,
que frena mi mente y me invita a posarme.
Siento lástima de cómo una fuerza enorme
se ve indefensa, de cómo cambian sus planes
y la naturaleza se convierte en un enorme vaso
del que bebemos con las máquinas más humanas.
Miles de motas de polvo que encuentran cortado su camino
y miles de granos de arena que han encontrado su alimentación.
Bonitas entradas sacas de tu sombrero.
ResponderSuprimir